Aventuras y desventuras de una novata aprendiendo a esquiar

¡Hola!

Un día cualquiera … Decisión tomada: de este año no pasa lo de aprender a esquiar.

Esto pensé un buen día a punto de irme al trabajo mientras me lavaba los dientes y veía de reojillo en la tele las noticias de antena 3… son curiosas las asociaciones que hace la mente. Fue ver a Matías Prats hablando del estado de las carreteras y pensar en deslizarme por la nieve… en fin. Tengo que deciros que en lo aprender a esquiar, lo primero que me vino a la mente fue precisamente eso, deslizarme por la nieve, el viento en mi cara, deporte al aire libre, buen rollo, paisajes increíbles, naturaleza… todo eso que aporta este estupendo deporte. Y tan contenta con mi decisión se lo conté a todos mis amigos. Todo fueron felicitaciones: ya verás, te va a enganchar, te lo vas a pasar genial, te va a encantar, vas a disfrutar un montón… y en general me repetían: tu insiste, no te desanimes, no te rindas que al principio es algo durillo pero enseguida te enganchas… Esta segunda parte de comentarios yo ni la oía por supuesto. ¡¡¡Con la ilusión que yo tenía!!! Nada iba a interponerse en mis ganas de ser la sucesora de Blanca Fdez Ochoa!! Así que con toda la ilusión del mundo y un poco de “acojone” (también hay que decirlo… una, que es autónoma) comencé esta aventura!!

Maribel, en una de sus clases, con sus alumnos universitarios.

Mi único contacto con la nieve había sido esa de mentira que se coloca como adorno en el Portal de Belén en Navidad… vamos, que ni un copo de nieve había rozado mi cara y ni a Xanadú había ido… Así que pensé que mejor ponerse en manos de profesionales y elegir un club que me orientara y guiara mis primeros pasos. Aquí no tuve ninguna duda porque ya tenía referencias, y muy buenas, de Neo Mountain.

Cuando hablas con Carlos (socio fundador y alma de este club), desde el primer momento es capaz de transmitirte lo mucho que le gusta la nieve y como el esquí es una gran parte de su vida. Te habla de sensaciones, experiencias, valores, naturaleza… y te escucha y te dedica su tiempo implicándose al máximo contigo, aclarándote todas las dudas que te surjan y poniendo a tu alcance su enorme experiencia y conocimientos.

Llegados a este punto yo ya estaba deseando empezar, y lo primero era equiparse. Cogí las recomendaciones del club y me hice una lista con todo lo necesario. Y allá que me fui yo a la zona de deportes de El Corte Inglés para ir tanteando el asunto. Y ahí empezó la odisea… hay 3 mil millones de modelos de cada cosa que tienes que comprar!! Te paseas por los pasillos con cara de experta esquiadora intentando acercarte a algún vendedor para escuchar algo de lo que dice, pero cada vez estás mas perdida.

Decidí empezar por lo que a todas las chicas más nos gusta, la ropa. Previamente ya había yo mirado por internet a alguna que otra instagramer de esas que cuelgan sus fotos en la nieve y van tan divinas con sus conjuntos a la última. Pues nada, yo igual. Cogí varias prendas y directa al probador para verme convertida en una esquiadora fashion. Nada más lejos de la realidad, porque vamos, Michelin y yo primos hermanos. En sólo un segundo descubrí que la ropa de esquiar me queda fatal, me hace un culo del tamaño de Alemania y que todo me queda enorme, incómodo y me arrastra. Enseguida vino una dependienta a ayudarme, visto el bloqueo en el que estaba sumida, y me habló de conceptos como prendas transpirables, capa repelente del agua, prendas que mantengan el calor, 3 capas de ropa… ay madre, si yo lo que quiero es ir mona! Finalmente opto por 2 conjuntos y ya elegiré con ayuda de alguna amiga el definitivo. Visto el éxito con la ropa, ni me planteo comprar las cosas más técnicas, como el casco, gafas, guantes…etc, etc. Decido comentar mis percances en la búsqueda de equipación con el club y de nuevo siempre hay alguien dispuesto a ayudarte. Me sugieren alquilar con ellos esquís, botas y bastones para toda la temporada. Ellos se encargan de suministrarte y adaptarte cada cosa a tus características personales. Y para el resto me recomiendan acudir a la tienda especializada Patrick Sport, donde me atendió un chico muy amable que me asesoró a la perfección y en una mañana equipo completo listo. Un par de cosas sueltas en Decathlon (alias El gato largo… chiste malo, perdón) y ya estoy perfectamente equipada para comenzar con mi primer curso de esquí.

Maribel

Según se acercaba el día de empezar yo iba leyendo cosas por internet, tutoriales de cómo iba a ser mi primer día esquiando, recomendaciones y videos que cuelga el club explicando conceptos y técnicas. Y bueno, también cosas del tipo como sobrevivir si te sorprende un alud, cuanto sobrevive un ser humano a temperaturas bajo cero, en que consiste la hipotermia… (todo muy acorde con una expedición al Everest por lo menos). Vamos, que la teoría la llevaba súper empollada.

Y por fin llegó el fin de semana de empezar!! La noche antes lo dejas todo preparado y repasas la lista de las recomendaciones del club nuevamente (comida, crema para el sol, cacao…). Todo listo! Suena el despertador y no hay pereza en absoluto! Te pones las 3 capas de ropa, los calcetines térmicos, te untas en crema y coges, como buenamente puedes eso si, esquís, botas, bastones, casco, gafas, guantes, mochila y todo el tinglao. Yo era todo ilusión y ganas de empezar algo tan nuevo y diferente para mi! Vas a la parada del bus, británicamente puntual, y conoces a la monitora que lo supervisa. Majísima y sonriente, algo que se agradece tras el madrugón y transporte de todos los cacharros. Va llegando gente, familias, niños pequeños, mayores, monitores… todo el mundo con mucha energía, vitalidad y buen rollo! Y te pones en ruta! Cada vez te vas acercando más a la nieve, empiezan los paisajes bonitos, ves ese aura especial que tiene la montaña… y piensas, esta experiencia va a ser genial! Llegas a la estación y el poquito sueño que te podía quedar del bucólico paseo en bus se te va de golpe.

Frio polar!!!! Ahí entiendes el por que de la ropa térmica y te empiezas a cerrar cremalleras y a tapar centímetros de piel como si no hubiera un mañana. 3 capas de ropa??? Yo necesito otras 3 por lo menos!!!! Pero nada, esto es la montaña y tiene que hacer frio para que haya nieve, así que es lo que hay!! Los profesores del club son como un ejército bien entrenado. En cuestión de minutos están los esquís y las cosas de todos perfectamente colocados delante del bus y te dicen que te prepares (casco, botas, gafas, guantes…).

Es increíble como se ocupan de todos y como atienden y cuidan a los niños uno por uno. Se preocupan de que vayan abrigados, les entregan petos identificativos, les ponen todo correctamente, les animan… Enseguida el que va a ser tu profesor te busca, te localiza y reúne al que va a ser tu grupo de compañeros. Nos entrega los forfaits y pasadas las presentaciones, nos cuenta el parte de cómo esta la nieve y la temperatura en la estación, y nos indica  que terminemos de prepararnos y nos pongamos las botas. Hacemos todos caso obedientemente. En mi caso intento hacer esta tarea lo más rápidamente posible, ya que implica quitarme los guantes y teniendo en cuenta que tengo las manos congeladas con ellos puestos, ni me quiero imaginar como se quedarán sin los guantes… pero nada, lo que haga falta!! Me quito las botas de montaña y me pongo, no sin esfuerzo, las de esquiar. Las cierro como me explicaron y…. al segundo me quiero morir!!! Pero esto lo tengo que llevar toda la mañana puesto???!! Si con esto no se puede ni andar!!!!! Ahora me acuerdo que en club me habían dicho que me las fuera poniendo unos días antes para acostumbrarme…ups… Nuestro monitor supervisa que todos estamos listos y con todo bien colocado y abrochado, y, todo energía, nos indica como hay que llevar los esquís para entrar en la estación. Yo no me veo capaz ni de dar ni un paso!!! En ese momento pensé: voy a localizar la cafetería porque esto es un calvario, estas botas son una tortura equiparable a las de la Edad Media y no hay ninguna necesidad de sufrir tanto… Pero miras a tu alrededor y ves a todo el mundo preparándose y con ganas de empezar así que piensas, bueno, igual con este frio se me congela el cuerpo y ya no noto las botas… Y si todo el mundo está ansioso por empezar es que esto debe molar! La canción de Bebe, resuena en mi cabeza: “hoy vas a conquistar el cielooo, sin mirar lo alto que queda del suelooo”. Así que ale!!! Te pones a caminar tras tu monitor como buenamente puedes, esquís a cuestas de aquella manera, y entras en la estación. Primera vez que piso la nieve!!! ¡¡¡Muy guay la sensación!!!

Silvia, Silvia, Enrique, Maribel, Mijail

El profe nos indica donde está el punto de encuentro del club para dejar las mochilas con la comida y nos hace un pequeño resumen de la estación. Luego comienza a explicarnos los conceptos básicos, empezando con como hay que llevar los esquís (que pesan lo suyo) sin morir en el intento, como son, la filosofía del esquí, postura con los bastones, como ponértelos, quitártelos y posiciones básicas. La cuña es la postura que hay que aprender mejor porque es con la que frenas, y es un poco como ponerse a lo Lina Morgan pero con esquís, así que en principio parece fácil. Nos habla de jerga esquiadora, el valle, el monte, la pendiente, clavar los cantos… y nos ponemos los esquís!!! Y de repente te das cuenta de que tienen vida propia!! En serio hay que apañarse con estas cosas tan largas que no hay manera humana de que se muevan como yo quiero???!!! Soy como un pato mareado!! Pero bueno, teniendo en cuenta que más o menos todos estamos igual, pues habrá que tirar como se pueda. Empezamos a movernos, primero en recto, luego girando un poquito y cada vez más recorrido. Todo en planito, eso si. Nos enseña a hacer la escalera y que la cuña siempre tiene que mirar hacia la pendiente. Nos tropezamos un poco unos con otros y vamos un pelín a trompicones pero ya deslizarse un poquitín por la nieve como que empieza a molar. El profe es todo paciencia,  amabilidad y darnos ánimos. Nos explica un montón de cosas, va despacito y nos ayuda a todos. Nos describe cada ejercicio pasito a pasito, y hace los movimientos primero él para que luego nosotros le imitemos. Viéndolo a él parece fácil. Luego lo intentas tu y, aunque en tu cabeza ves claramente el movimiento que quieres hacer, lo que terminas haciendo no se parece en absoluto. A mi se me cruzan las puntas de los esquís, no freno ni a tiros y me escurro justo en la dirección contraria a la que quiero ir! El profe nos lleva a una cinta para empezar con alguna bajada facilita. Nos explica como entrar y como salir de ella. Mantienes el equilibrio y, con su ayuda, te subes. Lo suyo sería disfrutar del paisaje pero yo sólo pienso en como será al llegar al final de la cinta… seguro que me piño vaya… Pero no, entre unos y otros nos ayudamos y no nos caemos ninguno. Y a por la primera bajada!!! Allá vamos!!! Hay que ir un poquito en recto y luego ir haciendo algún giro. El profe no nos quita ojo, vamos por turnos y él nos espera a mitad de camino. Vamos uno detrás de otro y viendo bajar a los primeros, los que nos quedamos más arriba ya empezamos a comentar nuestras impresiones y experiencias previas. Primeras caídas y primeras risas! Casi todos al suelo y el profe, que desde luego tiene ganado el cielo, ayudándonos uno a uno en todo momento. Seguimos probando, a veces nos caemos pero nos levantamos a duras penas, o nos levanta algún alma caritativa o nuestro profe. Joe, con lo fácil que es caerse y lo que cuesta levantarse!!! Y madre mía cuando te pones recto y coges velocidad…. ¡¡¡¡Que se aparte todo el mundo q voyyyyyy!!!!!! Así pasamos la mañana!!! Practicando los ejercicios básicos y ganando confianza. Cada vez nos va saliendo mejor a todos!!! Y ya nos vamos conociendo!! Mi grupo mola un montón y nuestro profe, Enrique, es un auténtico crack!! Llega la hora del descanso para coger fuerzas y comer un poco. Nos acercamos al punto de encuentro y nos dedicamos a hidratarnos bien y a comer algo que nos de energía. Charlamos unos con otros, los demás profesores nos preguntan que tal, Carlos se acerca para animarnos, Enrique sigue explicándonos cosas…

Los profesores que llevan niños pequeños no los pierden de vista. Los acompañan al baño, se preocupan de que se coman sus cosas, juegan con ellos.. es una pasada la verdad. Nosotros, una vez repuestas las fuerzas, seguimos con nuestras bajadas. Yo ya no puedo más del agotamiento, me duele todo, pero nuestro profe es incansable!!! Así que seguimos hasta el final!!! Cuando llega la hora de irnos casi me da hasta pena!! Ahora que ya me estaba saliendo el giro ese a la derecha!!! Pero bueno, quedan un montón de días por delante!!! Vuelta al bus y despedidas hasta la próxima semana. Por fin te quitas las botas!! Madre mia!!! Felicidad plenaaa!!!! Que descanso!!!!! Colocas tus esquís, bastones y demás trastos en el maletero del bus y subes a tu asiento. Una vez ubicada, empiezas a hacer recuento de todos los músculos que te duelen… Agotada es poco!! Estoy muertaaaa!!! Pero ha sido un día guay!!! Hablas con los compañeros y profesores!!! Compartes los víveres que te quedan y es genial el buen rollo que hay todo el rato!!!

Lorena, Silvia, Marta, Mijail, Enrique

Ya estoy deseando que llegue el próximo finde!!!!!!!

Ya os iré contando, el resumen de la temporada ;-)

Maribel, una novata aprendiendo a esquiar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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